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domingo, 15 de julio de 2012
Vídeo motivacional
Aquí os dejo el enlace a un vídeo motivacional que el F.C. Kairat colgó en su página web ( http://fckairat.kz/ ) para el partido de hoy.Es obra de un crak del marketing deportivo que tengo el honor de haber conocido en este club,Rafael, enhorabuena,una vez más y ¡A por la victoria!
sábado, 14 de julio de 2012
Los colores del fútbol
Cuando el fútbol se ve desde el sentimiento sin cegarte el color de los ojos que lo miran.
Unas palabras para Román, desde una vereda roja y blanca
Alivio. Esa fue la primera sensación que me embargó cuando me enteré de la noticia de tu alejamiento de Boca. Soy muy hincha de River, como vos de Boca. Tu etapa de gloria y triunfo coincidio con la de River de ostracismo y oscuridad. ¿Cómo no querés que me alivie?. Después podemos hablar de vos como futbolista. ¿Sabes cuantas veces te dije pecho frío? ¿Tristelme? ¿Freezelme y demás apodos que parió la rivalidad futbolística? Pufff, miles. ¿Me podés culpar? Yo creo que no.
Ayer dijiste a la prensa y al Mundo Boca “Naci bostero y voy a morir bostero“. Bueno yo nací Gallina y voy a morir Gallina. Lo llevo en el ADN. Creí que, en ese mismo combo, venía el no saber disfrutarte. En realidad, fue una consecuencia de mi amor por la banda roja. Siempre, siempre, contra nosotros, la rompiste, nos hacias goles, dabas asistencias o clavabas tiros libres. Vos y tus “amigos” Palermo y Guillermo. Ustedes tres son para mí la “muestra gratis” de este Boca ganador de todo.
Pero con vos, Román, pasa algo distinto. Te puteé hasta el cansancio cuando dejaste la Selección por tu mamá. Me diste la excusa para poder decir “Vieron, ¿Tan grande es? ¡Cómo vas a renunciar a la Selección!”. Lo hiciste por una segunda vez, cuando el único jugador más grande que vos (Diego) te criticó por tevé y te volviste a ir. Volví a criticarte. “¿Cómo vas a renunciar dos veces?” También me mofé de aquel año en que te lesionaste cada dos por tres, incluyendo tu pedido de cambio en el Monumental a los 5′ de juego y grité, a viva voz, desde la San Martín Baja “Se cagó, Riquelme se cagó”.
Lo bueno es que la pelota da vueltas y que uno puede aceptar un error. Que dejes a Boca no me alegra, si me alivia. Y si me causa esa sensación es porque indudablemente fuiste grande. Porque así como para los hinchas de Boca tu nombre es sinónimo de grandeza y triunfos, para mí, tu nombre, es sinónimo de martirio futbolístico. Te vi meterme varios goles, o propiciando otros tantos. También te vi salir derrotado de mi cancha.
Me autoimpuse el no disfrutarte. ¿Cómo iba a disfrutar yo de un ídolo de Boca? ¿En qué cabeza cabía? No podía tampoco ignorarte. Sos demasiado grande para que a cualquiera que le guste el fútbol le pases desapercibido. Entonces, me debí conformar con la tercera opción: Te padecí. Viví todos tus años en Boca con la sensación, inenarrable que la victoria Xeneize era posible en cualquier lugar, circunstancia o momento si el Diez era Juan Román Riquelme. Muchas veces fue así. Ayer, por suerte, no.
Soy periodista, además de hincha de River. No comulgó con tus endiosadores, para mí ningún jugador de fútbol merece ser subido a semejante púlpito -aunque me tenté de hacerlo con Ortega, el Enzo y, los últimos seis meses, con Trezeguet- pero los entiendo. Inmediatamente me pregunto. ¿Y si hubieses jugado en River? Probablemente te amaría y te idolatraría aún más que tus endiosadores. Pero no puedo. No debo. Y, para qué negarlo, no quiero.
¿Me perdí un jugador de enormes características? No, para nada. Te vi igual. Te sufrí igual y, porque no decirlo, cuando jugaste en Villareal o en la Selección e incluso te disfruté cuando eras vos el que le pasaba la pelota a Javier Saviola para que hiciera los goles en el Barcelona. ¿Sabes cuantas veces saqué a relucir el penal que erraste con Villareal como carta de que no eras perfecto? Miles. Convengamos que no había muchas manchas en tu carrera. La realidad es que lo grosso fue haber llevado a un equipo inexistente como el Submarino hasta ahí. Ahora te lo puedo decir, ya no jugas más para ellos, pese a que siempre seras uno de ellos.
Respeto a Boca como rival. No lo disfruto, ni mucho menos lo ensalzó. Son la némesis. Para mí, Boca es lo que está mal, lo impuro, lo indigno, todo lo contrario a lo que yo quiero en esta vida futbolística. Pero vos…Con vos tuve y tengo un dilema. ¡Estas cortado por la tijera riverplatense, Román! Los lujos, la exquisitez, ser un diez excelso…Eso es de nuestra escuela. Allá reinaban la garra, los huevos, el ganar como sea, ganar clásicos colgados del travesaño. ¿Cómo podía ser que Boca tuviera al mejor jugador de los últimos 10-15 años del fútbol argentino en la Ribera? Era imposible. Ese era River.
Vos cambiaste el paradigma. Más allá de los Rojitas, Márcico, Mastrángelo y el propio Maradona, vos les cambiaste el paladar a ellos. Vos les demostraste que al fútbol también se juega lindo. Les abriste los ojos. Les mostraste el fútbol que a mi me inculcaron desde pendejo, ese que viene con la herencia Gallina de mi viejo. ¡Cómo no te van a amar! Les mostraste un mundo perfecto. Si yo fuera ellos también te amaría.
Pero no soy ellos. No te amo. Ni te quiero. Pero te respeto. Como vos a River. Si hay alguien que tuvo y tendrá motivos y espalda para bardear a River ese serás vos. Ni el bocón de Bérmudez, ni Maradona con toda su leyenda, ni siquiera Palermo. El tipo que más hizo padecer a River fuiste vos. Vos y el guante en la derecha. Vos y esa velocidad distinta para jugar a la pelota. Vos y ese amor por la clase, el juego y el estilo. ¿Y sabes qué? Jamás te vi injuriar a River. Al menos no en los medios, no ante la opinión pública. Siempre te ví, incluso, tirar buena onda. “River tiene que ascender”, “Extraño el Superclásico” y más frases del estilo. ¿Cómo no voy a respetarte? Eso sí que no. Eso te lo ganaste. Y fijate si serás grande que ni ellos, en todo el odio que nos tienen porque así fuímos concebidos, fueron capaces de jamás decirte nada por tirar buenas ondas para River. Es que fuiste tan grande en la historia de Boca. El más grande, sin dudas.
Yo amo a Ortega. Amo a Francescoli. Mis viejos y los libros me enseñaron a amar a Angel Labruna, me explicaron que es La Máquina y me dicen porque, por ejemplo, Matías Almeyda no es ídolo. A vos no te puedo ni siquiera tomar cariño. No me lo permito. Sos de ellos. Sos bostero. Sos de la contra. Pero sos un tremendo jugador de fútbol. De los mejores que ha existido y, pese a no disfrutarte por lo anteriormente expuesto, sí tuve la suerte de verte en la cancha, como a Orteguita, por ejemplo.
Chau Román. Gracias a Dios ya no jugas más en Boca. Ya no me vas a hacer padecer más. Quizás ahora sí, en algún rincón de YouTube, en las palabras con mis amigos bosteros o incluso si te veo jugando en algún lado pueda disfrutarte. Antes no pude. Sabrás entender el porque. Nos vemos, nos seguiremos viendo cada vez que se crucen en una cancha una camiseta blanca con una banda roja y una azul con una franja horizontal amarilla. Después de todo, vos naciste y morirás bostero y yo nací y moriré Gallina. De todas maneras, hoy me tomó una licencia de rivalidades y te digo: gracias por el fútbol.
Ahora, sí, seguimos siendo rivales. Porque así nos manda la historia y este maravilloso deporte llamado fútbol.
Fuente: Rock and Ball
domingo, 1 de julio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
Adiós a una leyeda
Hace años escribí esta columna en un diario de su tierra, Cáceres, en homenaje a mi maestro.Hoy me cuesta pronunciar palabra tras saber desde el otro lado del mundo que mi compadre extremeño, D.Tomás Pérez, se ha ido a saludar a su viejo amigo y mentor D.Matías Prats. Después de horas de parálisis, necesitaba repetir la reseña que hice aquel día sobre una larga y fructífera vida. DEP, amigo aunque me cuesta verte parado sin cargar por algún aeropuerto o grada tu pesada mochila de retransmisión. El gooooool de Cáceres enmudece tus enseñanzas de periodismo y vida no permiten ahogar tu recuerdo.Besos para tu gente, mi gente extremeña que tanto te quiso y admiramos.
De siempre, he sabido y sufrido en propia piel, los riesgos que corre un entrenador, al desnudar sus afectos delante de uno de sus jueces, de un periodista. Tampoco ha sido fácil reprimirme, la fuerza de atracción que ejercen sobre mí los” bichos raros” en su especie; las personas negadas a aceptar que el único futuro a esperar por un adulto, sea controlar obras públicas o alimentar palomas en un parque; las que reivindican el derecho a disfrutar de las cosas simples de la vida; las que viven recreándose en lo realizado por otras y no en la obligación impuesta de destruirlo.
El fútbol es una pasión poliédrica, se puede disfrutar desde muchos ángulos. Además, tengo la convicción, cada vez más arraigada, de ser él quien elige, desde cual puedes disfrutarlo y cuando te descarta para vivirlo en primera línea, es decir, a ras de césped, cerca de su esencia, la pelota. Y es tal la rabia, que nos buscamos cualquier disculpa para dignificar tal rechazo el resto de nuestra existencia y nos aferramos cada uno, al clavo ardiendo que nos brinde para no alejarnos mucho de él.
En el caso de mi amigo, yo creo que, ya desde el campo del “Espiri”, después de probar su supervivencia dentro del terreno de juego en varias posiciones, comprendió pronto que, esta obsesión común, debería vivirla desde otra trinchera. Pero, al pequeño Tomasín, lo que verdaderamente le llenaba, ya por entonces, era llegar a casa para contárselo a sus padres. Para narrar lo que sea; su partido entre niños, lo aprendido en la escuela, o posteriormente, las sesenta pesetas y pastilla de jabón que, tras su primer mes de trabajo, en los Almacenes Mendieta, le dieron como primer salario. Su vocación de contador de cosas, no le dejaba otra opción distinta a conducir su vida hacia el mundo de la comunicación. Tras estudiar ciencias de la información, pronto llegó su oportunidad para comenzar a forjar la leyenda conocida, ahora en Cáceres, con el nombre de Tomás Pérez. Olimpiadas, mundiales, primeros espadas ( en política, cultura, deportes o arte de ámbito internacional), llenan las páginas de esa memoria prodigiosa, en la que archiva más de medio siglo, con nombres, apellidos y, hasta si me apuran, fechas y lugares de nacimiento de un sin fin de personalidades y acontecimientos de nuestra historia.
Pero sus sensaciones del campo del “Espiri” y, su otra pasión confesable (dejando a un lado lo que siente por su familia), Cáceres, le ligó para siempre a los destinos del C.P.Cacereño. Por todo ello, me pareció de justicia, a mi llegada a Cáceres, readmitir en los viajes del Cacereño, a un periodista que había viajado con el autocar del club durante muchos años, antes de ser vetado por mi antecesor. Y por esa misma razón, acrecentada ahora un año y medio después, por tantos kilómetros decorados con mil jugosas anécdotas, por tantos silencios rotos, por tantos sentimientos compartidos sin palabras, por tantos quites a las malas tardes, por tantos obstáculos salvados con su maleta de retransmisión, por tantas risas y, porqué no, por tantas lágrimas secadas en los hombros de ambos, hoy me siento en la misma obligación moral, de hacerle este humilde, pero sincero homenaje, antesala del que el Club, sin duda, y espero que la ciudad, le brinde algún día a quien, además de haber sido y seguir siendo, la banda sonora de los domingos cacereños, ha tenido la generosidad de seguir impartiendo lecciones de periodismo y humanidad a tantas generaciones posteriores, que siguen comprobando, como ante tan dura competencia periodística, continua siendo eficaz, por mucho que irrite, el consejo de su maestro Matías Prats, de no dar con frecuencia el resultado del partido, para que el oyente no se mueva del dial; que se puede ejercer el periodismo desde la visión del vaso medio lleno y que, sobre todo, narrando con el sentimiento, aún a costa de poder traicionarle alguna lágrima, como me cuentan que ocurrió, al cantar el tercer gol del Cacereño, el pasado domingo, no sólo se triunfa en tu profesión, sino que se acrecienta la idea, compartida por muchos conmigo, que Cáceres no se concebiría igual, sin el Cristo Negro, saliendo de la Concatedral, la Plaza de San Jorge, la Virgen de la Montaña y sin el “gooooool del Cacereño...” resonando por todas sus calles, tras salir de lo más hondo del corazón cacereñista del maestro Tomás Pérez.
Ejemplo, espero también, para las generaciones venideras de periodistas que, actualmente jugadores de nuestro fútbol base, sean algún día descartados por el fútbol y decidan, como él, aferrarse a un micrófono para seguir empujando los balones no rematados por los jugadores. Y deseo también, no se olvide nunca que, no sólo llegan a ser buenos periodistas las buenas personas, pero sólo llegan a ser excepcionales aquellos que sí lo son. Gracias Don Tomás por tu ejemplo y sobre todo por tu amistad.
MAYO 2.004
COLUMNA “COSA DE NIÑOS” – DIARIO “HOY” - EXTREMADURA
Publicado en mi libro "Afluentes del Fútbol", disponible en la boutique de este blog
jueves, 7 de junio de 2012
Ponencia en el EADE
Ponencia antes del viaje a Asia.
Al acto ha asistido también el Secretario General de EADE, Gabriel Arrabal, el concejal de Deportes de la ciudad, Pedro Cuevas, así como alumnos de la especialidad de Fútbol de la Facultad de Ciencias del Deporte de EADE y ex jugadores profesionales del Málaga Club de Fútbol, como David Cabello, Francisco Javier Bravo y Raúl Iznata.
En su intervención, Esperanza Oña ha dado la enhorabuena, en primer lugar, al ponente y autor del libro y, a continuación, ha asegurado que “hemos colaborado con EADE durante todo este tiempo, y gracias a ello Fuengirola es hoy en día una ciudad universitaria, que espero que pueda seguir siendo sede de otros estudios superiores. Y también quiero destacar en este acto, la importante labor que venimos haciendo durante todos estos años en nuestra ciudad por el deporte y para ofrecer a nuestros ciudadanos las mejores instalaciones deportivas”.
En cuanto a Ismael Díaz Galán, cabe reseñar que ha entrenado, entre otros, al Sporting B, Málaga, Cádiz, Farense de Portugal, Granada, Jaén, Huesca, Palencia o Cacereño, además de profesor de táctica y sistemas de juego en la Escuela de Deporte de Asturias. Entre sus logros más destacados está el ascenso a 2ª División con el Málaga CF el 28 de julio de 1998.
Tal y como ha explicado durante su exposición, su última publicación “De la estrategia a la práctica”, que ha editado junto a Javier Feito, está especialmente dedicada a los entrenadores de fútbol base aunque también es asequible para los aficionados en general, ya que tiene como objetivo “suplir las lagunas e imprecisiones que se dan habitualmente en el lenguaje futbolero todo ello acompañado de ejemplos y aplicaciones prácticas”.
Ismael Díaz ha asegurado que “convertirse en entrenador de fútbol es elegir una profesión con un componente técnico muy importante, mezclado con altas dosis de psicología para saber cómo coordinar los comportamientos individuales y los colectivos para obtener el mayor éxito posible. La principal tarea de un técnico es conocer, entender y transmitir los fundamentos del juego, especialmente en el trabajo base. En este libro, podemos encontrar ejemplos de planes estratégicos, operativos, sistemas de control, recursos y estilos”.
La obra bucea por el fútbol desde sus orígenes para aclarar y delimitar sus conceptos germinales. Trata de limar la imprecisión conceptual que parte de la imprecisión en las ideas, que a su vez emergen de un lenguaje muy cerrado y poco sistémico, según destacan algunas publicaciones.
Fuente:www.tribunasur.es
Oña preside la ponencia y presentación del libro de Ismael Díaz
En su intervención, Esperanza Oña ha dado la enhorabuena, en primer lugar, al ponente y autor del libro y, a continuación, ha asegurado que “hemos colaborado con EADE durante todo este tiempo, y gracias a ello Fuengirola es hoy en día una ciudad universitaria, que espero que pueda seguir siendo sede de otros estudios superiores. Y también quiero destacar en este acto, la importante labor que venimos haciendo durante todos estos años en nuestra ciudad por el deporte y para ofrecer a nuestros ciudadanos las mejores instalaciones deportivas”.
En cuanto a Ismael Díaz Galán, cabe reseñar que ha entrenado, entre otros, al Sporting B, Málaga, Cádiz, Farense de Portugal, Granada, Jaén, Huesca, Palencia o Cacereño, además de profesor de táctica y sistemas de juego en la Escuela de Deporte de Asturias. Entre sus logros más destacados está el ascenso a 2ª División con el Málaga CF el 28 de julio de 1998.
Tal y como ha explicado durante su exposición, su última publicación “De la estrategia a la práctica”, que ha editado junto a Javier Feito, está especialmente dedicada a los entrenadores de fútbol base aunque también es asequible para los aficionados en general, ya que tiene como objetivo “suplir las lagunas e imprecisiones que se dan habitualmente en el lenguaje futbolero todo ello acompañado de ejemplos y aplicaciones prácticas”.
Ismael Díaz ha asegurado que “convertirse en entrenador de fútbol es elegir una profesión con un componente técnico muy importante, mezclado con altas dosis de psicología para saber cómo coordinar los comportamientos individuales y los colectivos para obtener el mayor éxito posible. La principal tarea de un técnico es conocer, entender y transmitir los fundamentos del juego, especialmente en el trabajo base. En este libro, podemos encontrar ejemplos de planes estratégicos, operativos, sistemas de control, recursos y estilos”.
La obra bucea por el fútbol desde sus orígenes para aclarar y delimitar sus conceptos germinales. Trata de limar la imprecisión conceptual que parte de la imprecisión en las ideas, que a su vez emergen de un lenguaje muy cerrado y poco sistémico, según destacan algunas publicaciones.
Fuente:www.tribunasur.es
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