lunes, 31 de diciembre de 2012

Testamento de una Era

De siempre, lo sabeis los más fieles a este blog, he sido crítico con las modas. Con las vestimentas, hábitos o actuaciones que se realizan sin pasar por la lógica, la razón o, simplemente, el gusto personal. Su punto de partida es la imitación del que manda, del que gana. Y sobre todo me rebelo por la causa de la fotocopia, que no es otra que creer que se puede acercar el fin sin reparar en los medios.

En la medida en que pocos son los que tienen la capacidad de inventar, de crear algo no existente, todos vamos imitándonos unos a otros. Dando nuestros toques propios creamos una marca más o menos original que nuestra trayectoria subraya con el tiempo.

Varios hitos en mi carrera han sido fruto de admiración, controversia, envidia, burla, discrepancia... en mis distintos destinos. Puedo decir tras 24 años de carrera, espero que los primeros, que en los pocos momentos que el fútbol te deja mirar hacia atrás, lo hago sin sonrojarme y creyendo que el camino andado se hizo sin usar atajos, pisar a nadie, respetando los sentimientos de las aficiones para las que trabajé y sobre todo siendo fiel a los principios causantes que un día, me hicieron convertirme en entrenador.

Nunca viví de las medallas, no gasté tiempo en reivindicar mis aciertos así como tan poco me escondí de mis errores, sobre todo por que fueron fruto de acciones estudiadas, honestas y convencidas de que eran lo mejor para los equipos que dirigía en ese momento.

Si que me doy cuenta que, el paso del tiempo ha sido el juez que más premios me ha dado. Y por supuesto la memoria colectiva de aficionados, jugadores y técnicos con los que he compartido camino. Esa satisfacción alimentó mi ego y sobre todo mis convicciones para seguir creciendo y avanzando con paso firme en medio de mis propias dudas.

Pero últimamente este fenómeno de reivindicación de autoría de obras o ideas propias tanto el destino, como distintas personas que conocí, empiezan a hacerse una constante, supongo que será una cuestión del número de canas que peino y el cabreo de todos los conocedores de la verdad que se revelan contra los padres putativos de obras que saben que son mías o contra los detractores que me aparecieron por hacerlas y que ahora vistas en manos de otros, las santifican como iconos de la modernidad.

Este orgullo de mis conocidos y amigos pero, más bien, por el conocimiento de mis hijos de que en la balanza de la trayectoria de su padre, además del platillo lleno de las sombras reales o inventadas que, enseguida han conocido fruto de los profetas del mal, más ruidosos y pesados, también existe el plato de las obras y los elogios de los admiradores.

Se que este acto que ahora inicio sera un acto íntimo, por que la rectificación siempre tendrá menos amplificación que la acusación. La burla o la crucifixión siempre se hace en plaza pública. Pero esrpero que sirva de acto de defensa de lo propio, ni mejor ni peor, sin creer que me sirva más que para que los míos se sientan satisfechos leyendo de mí, lo que les gustaría que se supiese públicamente por boca de otros.

 
Hace un año el destino quiso que el Barça B sufriese una acusación de alineación indebida de Nolito, creo recordar, en un partido de Segunda División. El hábil departamento de asesoría legal de un gran club como este, le costó poco ver la jurisprudencia a su favor. Un recurso del Sporting de Gijón que había sufrido una situación igual en el 1997 con el el filial en una fase de Ascenso a Segunda División. Su jugador, Álex Fernández, sancionado por acumulación de tarjetas, pago su partido sin jugar en 2ªB la misma jornada que el entrenador del primer equipo, Miguel Montes, le premiaba con 5 minutos de juego en Primera División. En aquella temporada, a aquel equipo que tuve el honor de dirigir, se le sancionó con la retirada de los tres puntos ganados en el campo a la Gramanet, con Álex en el terreno de juego, en la jornada siguiente y tres puntos más de castigo.Con aquellos seis puntos que nos otorgó el comite competente, anos después, al dar al Sporting la razón en su recurso, hubiésemos ascendido y hoy en mi carrera tendría dos ascensos a Segunda División.
 
A pricipios de los 90, algunos os acordareis, el fútbol base era voluntarista, no cobraba nadie y nadie pagaba por practicarlo. Fue entonces cuando impulsado por un visionario de la gestión deportiva, Plácido Rodríguez, mi primer presidente en el Real Sporting de Gijón, creamos y dirigí las Escuelas privadas del Club en las que por una módica cuota los niños/as podían practicar su deporte preferido, en las mejores instalaciones posibles, La Escuela de Mareo, independientemente de su condición técnico-táctica, física... Desde la mentalidad actual os costará creer, las dificultades que hubo que superar. La elitista mentalidad de los dirigentes de aquel centro de alto rendimiento, no admitían que se abriesen las puertas al gordito, al torpe y mucho menos a las mujeres. No creían que el futbol fuese un aprendizaje, si no algo innato que había que descubrir. El tiempo, una vez más, les demostró que sí. En pocos años, varios de aquellos alumnos no elegidos por ellos, eran jugadores de Primera División; Miguel López Cedrón y Gerardo Noriega, entre otros.
 
El paso siguiente fue crear por mi iniciativa y por el interés de las primeras aventureras, la Primera Escuela de Fútbol Femenino dependiente de un equipo de Primera División, el Sporting de Gijón. Club que tambien me sirvió de plataforma para corregir otra injusticia social que a continuación os cuento.

Os parecerá imposible pero hace, tan sólo 20 años, sólo los niños que vivían en grandes capitales podían ser formados en la práctica del fútbol. La R.F.E.F. en su "permanente intento de fomentar la práctica de este deporte" imponía una norma para poder participar en sus competiciones, tener sólo un equipo de base, un juvenil. ¿Qué hacían los niños de zonas rurales o pequeñas poblaciones que les gustase jugar al fútbol hasta los 16 años? Para ellos, propuse a Plácido la posibilidad de crear las Escuelas de Iniciación del Sporting de Gijón en Tineo, Luarca, Cangas de Narcea, Cornellana, Llanes, Ribadesella, Arriondas e Infiesto. Pioneras de una red que llegó a ampliarse a un gran número hasta que, tras mi marcha en 1997, el club las dejó morir por innanición.

 Sus frutos, en todos los sitios en los que se crearon, hoy, han dejado a los clubes de la zona con categorías inferiores constituídas y desde tempranas edades, los jóvenes de esas localidades, pueden cumplir sus deseos de niños/as de ser, algún día, jugadores de fútbol. Esta iniciativa también la impulsé en el 2003 como entrenador y Director Deportivo del Cacereño por la provincia de Cáceres con similares resultados.
 
Complemento de aquellas iniciativas, se creó el primer campus de verano de fútbol en España. Aprobada mi propuesta por el mismo Presidente del Sporting, aunque realizada su primera edición con él fuera de la Presidencia, pero aceptada por su sucesor José Fernández. Fue una ocurrencia surgida por mi relación con el baloncesto. Mi mujer, era entonces jugadora de Primera división de baloncesto.  Se me había planteado un proyecto de mandar chicos/as a EEUU  a un campus en el que aprender tambien a hablar inglés. De ahí surgió la primera edición que tuvimos que hacer en tiendas de campaña dejadas por el ejército y que con sus beneficios se consiguió crear las cabañas que ahora lo albergan y los vestuarios que existen encima del campo úmero cinco de Mareo.

Mi amigo, Plácido Rodríguez, aún no entiende como el actual Consejo, cuando crea la Fundación del Real Sporting de Gijón y celebra en una gran ceremonia su constitución cuyos objetos sociales son; las categorías inferiores del Club, las escuelas privadas, la sección del fútbol femenino y el Campus, mi nombre no figuraba en la larga lista de invitados en la que estaba él y otros responsables ilustres anteriores del club. Supongo que porque yo no soy ilustre o tal vez porque andaba trabajando por el sur, pensé yo.
 
El Campus por cierto fue otra idea transplantada a Cáceres, Ribadesella y Oviedo en los que fuí también el impulsor de los primeros Campus de Verano organizados por estos clubes. Una variante reciente fue el Campus solidario Internacional realizados con el Club Manuel Rubio de Gijón y en Aguilar de Campoo de Palencia, en el que el fútbol nos sirvió para hacer convivir a chicos de distintas procedencias geográficas y sociales.
 
En cuanto a lo metodológico, al dirigir algún vestuario con grietas por las que se filtraron actuaciones internas, tuve que sufrir la burla del exterior ante mi utilización de videos motivacionales, eran los ultimos años de los ochenta y Pep Guardiola aún no pensaba más que en llegar a ser un jugador profesional.

Tambien los utilicé para correcciones del juego de mis equipos teniéndome que pelear no pocas veces con los dirigentes que me contrataban para que existiese una tele y un video en el Club, lo veían como una excentricidad.

 Incluso, algunos compañeros comentaristas de medios de comunicación, le sacaron mucha punta humorística a mis métodos; Trabajos con otros deportes, con pelotas de distinto tamaño, en piscina, videos de documentales de Félix Rodríguez de la Fuente sobre la caza social del lobo....Uno de ellos, a causa de sus discrepancias protagonizó un incidente que le supuso su expulsión en un encuentro disputado entre los dos equipos que dirigíamos por llamarme payaso. Yo no le escuché, tampoco me hubiese ofendido, pero el juez de línea sí y se fué a la calle. De aquella anécdota partió una bonita amistad  cuando al año siguiente , en equipos diferentes, me vino a pedir disculpas. El final del episodio lo viví, ya en Asturias, viendo en la tele a mi amigo en un reportaje, en informativo deportivo de máxima audiencia, como protagonista de una metodología original que hacía con su equipo de primera división, les ponía videos de lobos cazando. Diez años después de considerarme un payaso por ponerle esos vídeos a mis equipos en 2ªB, él era un revolucionario por hacer lo mismo en un equipo de Primera.

Hace unos días recibí un mensaje de un exjugador, que fue la gota que provocó este artículo que ya voy concluyendo: " Míster, el otro día me acordé de tí mucho por que el tercer y nuevo entrenador de "tu" Cadiz (que prefiero no mencionar para no molestar), innovó en su primera semana de entrenos porque un día puso en la megafonía del Carranza una situación de ambiente "hostil" para los jugadores... No estaría mal un recordatorio en tu blog... Hace poco leí por Twitter a... (un entrenador,cuyo nombre obvio por idéntica razón ) y decía algo que ya te lo había escuchado a tí en 2004/05...por eso te digo lo del recordatorio...Que no se pongan las medallas de la innovación los demás..."

Seguro que otros al escuchar mis métodos, pensarían lo mismo sobre un entrenador anterior. No es cuestión de medallas sino de ser coherente. De hacer tu trabajo desde el convencimiento, no desde la idea de querer ser tan sólo un titular o protagonista de "Los Manolos" y sobre todo que lo realizado aporte un beneficio a tu equipo. Ese mismo ejercicio de anticipar la presión ambiental, hecho en el Málaga, lo avaló un ascenso a Segunda, lo mismo en otros equipos no tuvo el mismo resultado externo pero sí interno, mitigar el miedo del jugador a jugar. Se que no estoy de moda al defender el contenido más que la forma externa.

Bueno pues queda dicho por si a alguien no lo sabía y le interesa. Por supuesto todo susceptible de ser corroborado con documentación y testigos presenciales, que creo sobran al caso.

Como decíamos cuando eramos niños al jugar al escondite "va por mí y por todos mis compañeros". Creo como acto de justicia para todos los que compartieron conmigo mis locuras, como depuración de fin de año y comienzo de uno nuevo sin lastres del pasado puede ser sano. A mí me sirvió para aligerar el paso. Acabo este testamento de una Era en la Esperanza de que la nueva que comienza sea mejor.


 

 

1 comentario:

  1. Yo puedo decir que tuve el placer de estar un corto período de tiempo, pero eterno, junto a Ismael Díaz, que no a las órdenes de él.
    Digo eterno, ya que después de muchos años de haber vivido esa experiencia, sigo recordando esos momentos, sigo reviviéndolos y sigo estando agradecido a esta persona y entrenador.
    También digo a su lado, ya que he podido experimentar qué es estar a las órdenes de un entrenador, pero en su caso, estuve a su lado. Él era y es capaz de hacerte un jugador libre dentro un grupo. Con él puedo decir que salía al terreno de juego a disfrutar como cuando lo hacía en la calle donde me crié.
    En fin, no es de extrañar, que todo aquel que ha pasado poco o mucho tiempo a tu lado, luego utilice tus métodos, dinámicas, videos, etc.
    Ahora se me viene a la cabeza una escena maravillosa de la película ‘El cartero y Pablo Neruda’ y es cuando el cartero del pueblo italiano en el que se ha refugiado Neruda, un cartero bastante inculto y bastante analfabeto, consigue enamorar a su amada gracias a los poemas que le escribe, y que con toda naturalidad hace pasar por suyos, aunque son de Pablo Neruda. Cuando el poeta le reprocha esto al cartero, él le responde:
    “La poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita”.
    Por desgracia, el Fútbol, está muy necesitado de poesía, cosa que en tu caso no es así, lo que sí es cierto, es que utilizar tus métodos está muy bien, pero eso no tiene nada que ver con quitarte tu autoría, hay que ser honesto y sincero.
    "Viva el Fútbol"

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