viernes, 21 de octubre de 2011

Encrucijada de la Esperanza




Granada ha sido históricamente punto de encuentro de civilizaciones. Foro de convivencia. Ágora del respeto a lo diferente. Escaparate de la armonía y la belleza.
Corría el año 2000  y en plena apertura de un nuevo siglo, un entrenador tan enfermo de juventud como de éxito tras el Ascenso del Málaga a Segunda y cumplir el objetivo de la permanencia con el Farense de Portugal en Primera División, hambriento de conocimientos y experiencias  nuevas que le ampliasen sus miras profesionales y personales recalaba en uno de esos destinos que ni en el mejor de sus sueños podía  haber imaginado, la capital de la Alambra.
Volvía de  su entrenamiento cotidiano del Nuevo Los Cármenes, cogía la circunvalación camino de su casa granadina buscando la salida de Recogidas, con sus preocupaciones cotidianas , que en aquel año, para el entrenador del Granada en 2ª B, no eran pocas: buscar  campo para entrenar al día siguiente, y así esquivar  el habitual escenario sobre el duro alquitrán del callejón de acceso al vestuario del Estadio; ensamblar una plantilla nueva en medio de altas exigencias y una gran decepción de la temporada anterior al caer derrotados en el último partido de liguilla de Ascenso; como mitigar los vicios encontrados en un club en caída libre por los submundos del fútbol desde hacía años; encontrar para una afición  ejemplar, la vía de escape a una situación que no provocaron y que sufrían con abnegado apoyo y silenciosa sabiduría… Cuando de repente,  un hachazo frío y seco, desde la radio del coche,reclama la atención a la vista perdida en el horizonte del centro de la ciudad .
La cotidianidad de Luís Portero, fiscal-jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, aquel 9 de octubre de 2000, fue cortada por la banda asesina ETA. El último atentado mortal de ETA en Granada.

Todavía recuerdo el miedo que me recorrió el cuerpo al pensar que, semejantes asesinos, habían vuelto a dejar su huella a pocas calles de donde vivian mis hijos y como, a pesar de ello, salimos toda la familia aquella a noche en manifestación con toda la buena gente granadina a gritar por sus calles una vez más BASTA YA!

Había, entonces, tan pocos creyentes en que los inquilinos del club de fútbol de la ciudad retornásemos su  brillo antiguo como que la sociedad española, algún día, venciese  a su mayor lacra, el terrorismo de ETA.




El tiempo ese juez supremo que, como diría el mítico periodista deportivo, pone a cada uno en su lugar, ha vuelto a hacer justicia esta semana, once años después, por estos juegos caprichosos del destino, Granada vuelve a ser encrucijada  en mi memoria de  todos aquellos recuerdos y de su esencia, como sinónimo de encuentro.
Y vuelvo a cruzarme con ella de nuevo gracias al fútbol, aunque más al Norte frente al Sporting, club de mi infancia como persona y profesional por vivir en él, durante siete años mis primeros pasos en los banquillos.
Pero ahora la historia a pagado su deuda. Con  el Club de tan querida ciudad, en su retorno a la mejor Liga del Mundo y con la sociedad española, tras el comunicado de ETA  de ayer, anunciando el cese definitivo de la violencia. Es el poder de la Magia de la Alambra, del fútbol
Ahora sólo cabe celebrarlo como sólo andaluces y asturianos saben hacerlo, desde la alegría. Que el partido de El Molinón sea la fiesta que merece el momento y sus protagonistas. Nunca un paso atrás. Viva el fútbol. Que nadie nos arrebate jamás la sonrisa.

Mi ultima entrevista para el Ideal de Granada http://granadacf.ideal.es/noticias/2011-10-22/ismael-diaz-galan-granada-20111022.html

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